S.O.S: Mi hijo no come como debería

A todas las mamás nos encanta ver comer a nuestros hijos. Es más, creo que si me preguntaran qué es lo que más me hace feliz de la maternidad, les diría que es ver comer a mi hijo. Porque nada más nos importa que crezcan sanos y bien alimentados.

Pero oh, sorpresa. No siempre van a comer lo que nosotras deseamos, de acuerdo a nuestras falsas e ilusas expectativas.

La cuestión es que desde que nacen, pensamos que “deben” tomar todas las 11 oz de leche (demasiado) o que “deben” vaciar nuestros pechos todo el tiempo. Después, cuando comienzan con los sólidos, preparamos toda una zanahoria hecha en papilla y vamos gustosas y ansiosas porque se termine todo el platito 🙄 Son sólo probaditas, pro-ba-ditas. Así es la introducción de los sólidos, de a poquito y sin prisa, pero una quiere que se terminen toda una calabaza, más la gelatina y el jugo (con tan sólo 6 meses), pff.

Lo que pasa es que siempre se nos dijo que los niños entre más gorditos más chapeados y mejor alimentados se ven, y ahí vamos, queriendo atiborrarlos de comida, cuando su estómago es del tamaño de la palma de su pequeña mano.

Luego están las personas que nos dicen “está muy flaco tu hijo, ¿si come bien?” pero ¿qué es comer bien?, si a lo que se refieren es que coma verduras, frutas, cereales, semillas y carne, pues sí, sí come bien, pero si a lo que se refieren es que si se la pasa comiendo todo el día, si se come todo el plato del desayuno, comida y cena, pues entonces no, no come bien.

Mi hijo come verduras, fruta, nueces, pollo, pan, sopitas y toma mucha agua, pero de todo eso, no se come más que un pequeño puñito de verduras con pollo, una rebanada de pan, un plato pequeño de sopa, 4 nueces, pero no todo junto. Así que si eso para la gente es comer mal o poco, pues no entiendo qué es lo que esperan que coma un niño de 3 años.

No me voy a meter en la manera de alimentar de cada familia, pero hay pequeños que comen mucho y eso está bien mientras su peso sea saludable, hay otros niños que comen poco como mi hijo pero con un buen valor nutricional y son delgados pero con peso saludable.

Me parece que nos creamos expectativas falsas sobre la cantidad de comida que según nosotras, los niños deben ingerir, y claro, cuando no llenamos esas expectativas, nos volvemos locas pensando que nuestros hijos se van a desnutrir y los andamos forzando a comer para luego sentirnos la peores madres porque no sabemos cómo alimentarlos.

¡NO MÁS EXPECTATIVAS!

Siempre amaremos ver a nuestros peques comer todo el plato, esa es la meta de toda madre, pero debemos estar conscientes de que algunas veces sí se lo comerán todo y otras no. Los niños tienen curvas de crecimiento donde en ocasiones, todo el día se la pasan comiendo y la siguiente semana, apenas si prueban comida. ¡Es para volverse locas! si lo sabré yo que he preparado suculentas comidas para mi crío y sólo quiere huevo 😡 o a veces ni eso, pura leche, snif.

Pero ¿saben algo? me he informado para no caer en el estrés y en los malos pensamientos (se vaya a enfermar y a dar el patatus) y tomar buenas decisiones.

¿Pero cómo?

Lo primero que hice es dejar de comparar a mi hijo con otros. Si otros niños comen más pues seguro sus necesidades son otras, su ambiente familiar es distinto y ya. No comparemos, cada niño es diferente, y eso aplica en todos los aspectos de la crianza.

Lo segundo que hice, es relajarme. No puedo ofrecerle comida si yo estoy estresada y queriendo que se la coma toda. Le ofrezco variedad en su plato o en varios platitos para que él ELIJA lo que quiere comer. Si encuentras todo medio comido o picado, quiere decir que probó de todo y está satisfecho. Yo le digo, ¿quieres un poco más? a veces abre la boca pero otras no y ya, no insisto.

Se supone que la hora de la comida debe ser agradable, no sufrible, así que un tip que les doy es que no los obliguen a comer si no lo desean. Les aseguro que ellos solos les pedirán comida cuando tengan hambre o más tarde van a estar como ratoncitos buscando en la cocina.

Lo tercero que hice es reconocer que mi hijo come cierta cantidad y de ahí no pasa. Sé que Mateo no es de comerse todo lo que hay a su paso, sé que él come poco pero bien, es decir, que come sus verduras, su fruta y no es especial para la comida (aunque tiene ya sus preferencias), y cuando tiene hambre me dice, o busca comida. Ya lo conozco porque me quite esas falsas expectativas y vi la necesidad real de mi hijo.

Cuando tiene más hambre yo veo por la forma en que come o me pide más, y yo le doy, cuando ya no quiere, ya no insisto porque sé que de hambre nos se va a morir.

Nota: nosotros tenemos horarios de comidas pero no son rígidos, ni obligatorios 😉

GALLETAS NO ES COMER

Mi hijo sí come galletas, sí come dulces, ama el chocolate pero sé que eso no es comer. Se los doy moderadamente pero no porque ya haya comido galletas, quiere decir que ya comió “aunque sea eso”. Mejor ofrecemos fruta y san se acabó, porque si ofrecemos como opción galletas o fruta, hagan la ecuación….ya sabrán cuál es el resultado.

Si no quiere fruta pues tan simple como decirle: okey no comas fruta, pero tampoco galletas. Habrá lloradero seguramente, pero eso sería porque desde pequeñitos se les estuvo enseñando a comer mal y por mal me refiero a galletas y chucherías.

Como les digo, mi hijo las come, pero no es un sustituto. Creo que el mejor ejemplo para ellos somos nosotros. Si nos ve comer verduras, vegetales, frutas, carnes, ellos sabrán que ese es nuestro “modo de comer” y crecerá pensando que “lo normal” es comer platillos sanos.

NO PREMIOS, NO CASTIGOS

Tooooooooooodas hemos caído en la trampa del: “si te comes todo _________ (introduzca aquí su chantaje favorito)”, pero entendí que lo único que provocaría sería que en el futuro, mi hijo sea un adulto con dependencia emocional a la comida.

O sea sé que es difícil no decirle a tu peque que se coma todo para después ver la TV, no está mal, no somos malas madres por eso, pero que no se convierta en la manera de hacer comer al niño y mucho menos castigándolo con golpes, gritos o mandarlo a su cuarto (eso ya es muy primitivo).

Es todo un tema esto de los niños y su alimentación, siempre va a ver un poco de preocupación, esa nunca se acaba, pero de verdad que si los dejamos un poco más libres, que coman cuando lo deseen, que si NO desean comer en la mesa y vienen por su bocado mientras juegan, saber que no va pasar nada, que si quieren comer con las manos, no les va a pasar nada malo. Ya aprenderán a sentarse y a comer con cubiertos cuando estén mayores. Dejemos que vivan su infancia.

Así pues, queridas, es un tema largo que hasta para un cafecito dá. Sólo quiero que sepan que no están solas, que siemprehabrán “rachitas” en las que nuestros peques no quieran comer, sólo asegurate que desde bebés conozcan las verduras, las hortalizas, las frutas, que las sientan, las huelan y las saboreen.

Y tranquilas, mamis, que como un día me dijeron “no te preocupes que cuando tengan 15 años, hasta la comida la vas a tener que esconder” 😅😅😅 Yo no sé si esto sea cierto, pero ya habrá tiempo de averiguarlo.

Comenten si tienen algunos tips que nos sirvan a todas.

¡Las leo!

💋💋 Yery

 

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