Mi título de madre, estuvo a punto del colapso

Dejé de lado un poco mi blog para concentrarme en mí. Tuve un par de semanas del demonio y la verdad ni ganas de nada. Mi hijo lleva un mes con gripa, ya con varios tratamientos y nada que saca el virus. Parece que este último tratamiento está sirviendo pero aún tiene tos. Todo comenzó con la entrada a la guardería. Desde ahí que no ha estado un par de días sano. Todas las mamás me dicen que es normal, ¡pero oye! yo no sé qué es normal y qué no, cuando sólo he tenido un hijo. Para mí, todo es anormal. El caso es que he tenido mucho estrés físico y emocional. Gracias a dios que las gripas sólo quedan en eso, y no se complican, pero vaya que es cansado. Que hay que darle 5 medicamentos cada 8 horas, y ahí me tienen, programando mi celular a cada rato, persiguiendo al peque por toda la casa para que se tome sus jarabes, volviendo a servir la dosis porque con sus manos me la tiró. Luego en la noche me lo paso a mi cama para cuidar la tos porque arroja flemas y se puede ahogar, pero este niño no conoce la palabra tranquilidad; se mueve, se acomoda, se gira, se me encima, y todo ese ritual hasta que se queda dormido. A las cuantas de la noche, de nuevo moviéndose como lombriz, y por supuesto, a mí me despierta, así que cero que puedo dormir, descansar, ¡menos!. Ya se siente mejor, y ya lo pasé a su cuna porque además, yo con gripa y mi marido con tremenda tos, nuestra habitación es una incubadora de virus, así que por el bien de todos, mi hijo duerme plácidamente en su habitación. Pero yo estuve a punto del colapso. Sin descansar, con quehaceres de hogar, y actividades que realizar, pues me sentí agotada. Déjenme les cuento que mi hijo es un torbellinito, es muy activo, muy curioso, le encanta andar investigando y experimentando, además, aun se mete cosas la boca, por lo que debo estar bien atenta a lo que hay a su alrededor. Eso me ha agotado mucho; tiene energía de sobra y la mía se agota rápido.

Estas dos últimas semanas, sentí que mi cuerpo ya no podía más y mi mente ya no quería más. Mi marido siempre estuvo ahí para escucharme y relevarme. Colapse en un momento de debilidad y le dije que la maternidad no es para cualquiera, y así lo pienso. Si realmente quieres tener hijos, debes ser muy consciente de todo, de los cambios que habrá en tu vida, de lo agotador que significa cuidar, alimentar, vestir, cambiar, criar a un ser humano; pero no todo se queda ahí, es nuestra responsabilidad, criar a un SER HUMANO, que realmente sea humano. No es nada fácil. Es el trabajo más agotador de toda la historia de mi vida. La maternidad es como un helado agridulce, sabe rico, sabe bien, pero de pronto sientes el sabor agrio, ácido, y sabes que tampoco podrías comer un helado totalmente dulce ni uno totalmente amargo, así que la mezcla es perfecta. Habrá momentos de felicidad total con nuestros hijos, pero también habrá momentos de amargura, preocupación, agotamiento, enojo, tristeza, pero todo eso es bueno porque nos hace reflexionar, aprender, madurar y evolucionar. Después de este lapsus, mi nivel de evolución subió una rayita, porque las crisis son cambios y yo ahora me siento así.

Tengo muy poca experiencia en el terreno maternal, todos los días me doy cuenta de ello, pero también todos los días aprendo, todo es nuevo, todo es explorable, todos los días cometo errores, no hay día que pase que no añore, que no quiera dejar mi traje de mamá colgado en el closet, pero también todos los días una sonrisa de oreja a oreja me recuerda por qué estoy aquí, todos los días un par de piernitas flacuchentas me corretean diciendo que yo soy su mundo, todos los días dos bracitos me rodean el cuello y una boquita inocente me besa la frente para mostrarme que él me ama porque yo lo amo. Así es como vuelvo a tomar fuerzas para continuar.

Seguramente seguiré teniendo crisis maternales existenciales, pero pienso que es parte de todo esto, y dejar que fluya, es mejor que tratar de darle explicación. ¿Así es la maternidad, no?

2 Comentarios

  1. estilodefreepass

    Así es y no te culpes, sólo respira y piensa que todo lo que haces es dar amor… Entiendo cuando se enferman y realmente es complejo, en mi caso es un espiral sin acabar porque como tengo tres, se enferma uno, contagia al otro y así… Ahora tengo a la de 3 meses con bronquitis obstructiva y es complejo porque cuando necesitas de un respiro es como si todo confabula en tu contra sin embargo es parte de esta maravillosa vivencia que es ser mamá. Un abrazo fuerte y espero que luego tu pequeñito mejore.

    Le gusta a 1 persona

    1. Mamá por siempre

      Gracias por tus palabras!, ya todo va tomando su curso, ahora me siento más relajada y tranquila. Es cansadísimo ser mamá, pero también es maravilloso! todo al mismo tiempo jajaja. Un abrazo grande 🙂

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s