Castiguenme. Soy mala madre

Todas nos hemos cuestionado alguna vez si somos buenas o malas madres. Hay un montón de lecturas acerca de cómo ser buenos padres, pero ninguna nos hace sentir mejor. A mí me pasa que siempre que voy a aplicar algún tipo de comportamiento que resuelva una situación con mi hijo, me pregunto si lo estaré haciendo bien, o si será lo mejor para él. La cosa es que siempre vivo con la duda. No sé hasta qué punto es normal, o si otras madres también se cuestionan a cada rato. Cuestionarme todo el tiempo es muy estresante, y más estresante aún, leer miles de cosas y que una se quede igual. Frecuentemente, leo artículos donde se incluye la palabra “DEBES”, lo que debes hacer con tu hijo, si quieres tener buenos hijos, debes seguir estos consejos... y un largo etcétera. 

Es muy benéfica toda la información que hay en Internet acerca de la crianza infantil, y es cierto que es de mucha ayuda cuando hay dudas, pero también es importante identificar qué es aplicable y qué no, para nuestra familia. No todo nos funciona a todos. Y no todas las madres somos iguales ni tampoco los hijos.

Me comparo con “la de a lado”
Siempre nos comparamos con la otra mamá, pero lo peor de todo, es que pensamos que esa madre es la mejor mamá y que deberíamos (otra vez esa palabra) ser más como ella, porque es la que lava la ropa a mano y con detergente hecho en casa, la que no pega ningún grito, la que tiene paciencia nivel dios, la que cosecha en campos orgánicos libres de smog, la que le plancha al hijo hasta la ropa interior, la que siguió trabajando y no se quedó en casa, y la lista sigue al infinito. Seguro hay mamás así, y está bien, cada madre sabe y hace lo que quiere y puede, pero parece que si una no hace lo que la otra, somos juzgadas como la que no ama a sus hijos o como la egoísta, floja, inconsciente, bla bla bla.

Las mamás como blanco de culpabilidades
Somos nosotras las que siempre estamos en el ojo del huracán, en la silla de juicio, y lamentablemente, somos las mismas mujeres que entre nosotras nos criticamos. Esta semana, leía una publicación que rendía homenaje a las mamás que trajimos a nuestros hijos por cesárea, y entre los comentarios, me encontré con una que irrespetuosamente, decía que lo más natural para traer a un ser humano al mundo, era el parto, que las que no lo hacíamos así, eramos cobardes y flojas, que nos íbamos por la vía fácil. Obviamente, se le fueron encima muchas madres que tuvimos cesáreas de emergencia y otras que las tuvieron por decisión propia; lo peor del caso, es que ella ni hijos tenía. Nosotras debemos de apoyarnos y respetarnos, no sabotearnos. Por otro lado, creo que nadie más genera el sentimiento de culpa que nosotras mismas. Por ejemplo, yo me quedé en casa para criar a mi hijo, pero a veces, me entra esa culpabilidad y pienso regresar, pero luego pienso si  a mi hijo le afectará emocionalmente dejarlo todo el día, sin embargo, toda esa culpabilidad viene del exterior, y no es fácil deshacerse de ella, por lo menos hasta ahora, no sé qué decisión tomar.

Menos culpables, más felices
No les voy a negar que he crecido como mamá desde que mi cachorro nació, he sido más consciente de lo que hago y cómo lo hago, para que sea de su total beneficio, pero ya no me “clavo” en ser la mejor de todas, ni me desvivo comprando lo mejor de lo mejor, me centro más en su felicidad, y si él me ve feliz, por supuesto que él lo será también. Ya he dejado atrás, ese mal hábito de compararme con otras madres, mejor me centro en lo que es aplicable para mi familia según mi filosofía de vida. Si grito, pido perdón, si me desespero, tomo calma, si no quiero cocinar, salgo a comer, si quiero un tiempo sólo para mí, me lo doy, si quiero ser feliz, no me comparo.

Quizás el sentimiento de culpa nunca desaparezca del todo, quizás siempre nos cuestionaremos si lo estamos haciendo bien, pero de algo sí estoy segura, todo lo que hacemos por nuestros hijos, se origina desde el amor, y mientras sea así, no habrá duda que nos torture.

Foto tomada de la web.

8 Comentarios

  1. marys

    Así es también en mis tiempos nos sentíamos culpables, porque siempre pensamos que la otra es mejor, pero comparado con quien? Nunca se sabrá que es mejor porque no existe la perfección, lo que hice cuando estaban chiquitos mis hijos y que no había tanto apoyo como ahora, fue hacer lo que me dictaba el corazón y el alma, y ponerme en el lugar de mis hijos tratarlos como a mí me hubiera gustado que me trataran. Bueno a mi me dio resultado
    Gracias por ayudarme a seguir aprendiendo.

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  2. Perly Judith

    Totalmente de acuerdo, hay muchos blogs y articulos buenisimos con consejos de como criar a nuestros hijos pero creo que hay mucha critica si trabajas si no trabajas, lactancia o no lactancia, aprego, colecho, etc y no acabaria jeje pero creo que lo peor es que es entre nosotras mismas, me encanto lo que comentas de ser felices con lo que somos y con lo que creemos es lo mejor para nosotras y nuestra familia ???? sin sentirnos la peor ni criticar a las demas!

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  3. Montse

    Hola!! Yo escribí un post de eso ha e poco porque me parece triste que las que más nos criticamos somos las propias madres. Parece que disfrutamos con la inseguridad de las otras y no me parece bien… es normal sentirse inseguras. hay mamás de uno, dos, tres… pero todas ellas hemos sido primerizas y tenemos que recordad nuestras propias dudas del principio. Hay que apoyar a estas mamás y no al revés!! todas somos la mejor mamá. la mejor para nuestro bebé 🙂

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