De mamá a mamá

Mom Shaming: mamás tirando mala onda

26 noviembre, 2016
mom shaming

Tengo la fortuna (a mis ojos) de ser mamá tiempo completo, o sea, mamá que eligió quedarse en casa. Soy una mujer que decidió dejar su trabajo para criar a su bebé y administrar el hogar.

Soy una mamá que por DECISIÓN saqué a mi niño de la guardería para estar en casa con él, porque no encontré ninguna necesidad de adelantar su escolaridad.

Esas fueron decisiones totalmente mías, para el bienestar de MI familia y no significa que todas las mamás deban hacerlo.

Pero qué pasa cuando las mismas mamás, criticamos los aspectos de crianza de otra mami. Qué pasa cuando escribimos una crítica destructiva a una celebridad solo por el hecho de que podemos escondernos tras una pantalla. El resultado es un mundo con poca empatía y tolerancia, y tan lamentable que sea entre mujeres.

¿Pero qué es Mom Shaming?. Traducido al español, es algo así como “avergonzar a una mamá” y parece que esto es el pan nuestro de cada día. Basta con observar en redes sociales y en nuestra vida diaria, como entre madres se desacreditan, critican, degradan e insultan por llevar tal o cual un estilo de vida o de crianza. Generalmente van desde comentarios negativos hacia la mujer, su familia o sus hijos y la manera en que actúa hasta insultos y provocaciones. Pero seamos honestas: lo he hecho y tú también.

En algún punto hemos criticado o hemos emitido juicios hacia alguna actitud o manera de hacer las cosas de otra mamá. Aquí la cuestión es hacernos conscientes para elegir respetar y cerrar la boca donde no nos piden opinión.

Clásicos ejemplos de Mom Shaming

¿No amamantaste? Qué floja ¿Llevas más de dos años amamantando? Eso ya no se ve bien. ¿Dejas que tu hijo vea tele? Eso le causará daños en su cerebro. ¿Dejas encargado a tu hijo para salir? Qué mala madre, yo jamás haría eso. ¿Le das fórmula? Te vas por el camino fácil.

Lectura recomendada  ¿Cómo quitar el pañal de manera respetuosa?

Cuando veo o escucho ese tipo de comentarios, yo me pregunto si acaso esas personas tienen calidad moral para andar criticando por ahí a diestra y siniestra.

Yo recuerdo que una vez, estando en una fiesta familiar, amamante a mi niño que en ese entonces tenía 10 meses. En plena fiesta sentada en la mesa, una persona hizo expresión de sorpresa y me comentó que ya estaba muy grande para darle pecho. Lo único que hice fue asentir con media sonrisa en la cara y continué. Ejemplos típicos de meterse en donde no les interesa.

Otro ejemplo es la opción de no tener otro hijo. No saben los comentarios que tengo que escuchar cada vez que alguien me pregunta para cuándo el hermanito. Todo se quedara en esa simple e inocente pregunta. Antes lo que hacía era dar largas explicaciones que, de todas maneras, no sirven de nada; ahora simplemente digo, “porque no” y punto. Lo más gracioso de todo, es que las personas se empeñan en convencerme de mil maneras para que yo me vuelva a embarazar, y por más razones que yo les dé, no hay manera de que se detengan. Incluso han llegado a decirme que Mateo se sentirá solo por el resto de su vida. Yo les pregunto… ¿Si tengo otro hijo ustedes me lo van a criar, mantener, alimentar? Pues yo creo que no 😂

No es malo preguntar…

Una cosa es preguntar por curiosidad pues el ser humano es curioso por naturaleza, no pasa nada, no es malo pero otra cosa bien diferente es tratar de convencerte de que estas tomando la peor decisión. Hablese de cualquier tema relacionado con crianza.

Creo yo que podemos hablar entre mamás sobre cómo educamos a nuestro hijos, sobre temas relacionados con la maternidad, es bueno hablar de eso porque nos abre panoramas, nos puede ofrecer alternativas cuando tenemos dudas, pero siempre respetando la manera de ser de la otra mamá. No podemos llegar a imponer nuestro modo de vida a otra mami porque su entorno es totalmente diferente al nuestro.

Lectura recomendada  Lo que aprendí el primer año de ser madre

Nadie tenemos la verdad absoluta. De eso estoy segura.

Paremos de juzgar y démonos palmaditas por nuestro gran trabajo

Abracemos nuestra maternidad y la de otras mamás. Cada una la vive diferente. Es un viaje personal.

He aprendido a reconocer cuando no estoy de acuerdo con algun tipo de crianza, porque también tengo mi propio criterio pero no por eso tengo el derecho de decírselo en la cara a esa mami. Hacemos un gran y estupendo trabajo que ya de entrada puede ser complicado, para que encima de todo, andemos tirándonos mala onda entre nosotras. Si alguien decide dar pecho o fórmula, yo no soy quien para decirle que no lo haga, si quiero amamantar en público, eso no te da derecho a insultarme. Si dejas a tus peques en guardería, ¡bien por ti! para eso son, continua con tus proyectos. Si yo no quise meter a Mateo a la escuela antes de tiempo, nadie tiene derecho a decirme que hice mal.

Para terminar…

Bienvenidas sean todas las mamis que tenemos algo único y hermoso en común: criar niños felices y seguros dándoles alas para cuando tengan que volar…

Besos
Yery

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *