De mamá a mamá | Mi tiempo

5 lujos que son extraordinarios si eres mamá

21 octubre, 2016
5 lujos que son extraordinarios si eres mamá

Quedarte en pijama, preparar palomitas, acomodarte en el sillón y relajarte mientras ves todas las temporadas atrasadas de tu serie favorita, quizás sea el sueño de toda mujer que se ha convertido en mamá. Porque sí es cierto que cuando tenemos hijos, nuestro tiempo ya no es nuestro. Las cosas ordinarias de la vida, se vuelven extraordinarias una vez que un pequeño ser humano, toma por completo el control de nuestra existencia.

Cambiar pañales, hacer biberones, cantar canciones de cuna, se vuelven cosas cotidianas en nuestra nueva vida de madre, y cosas tan simples como un buen baño, se convierte en el máximo anhelo de una madre en esclavitud 😂 Por eso aquí recopilo los 5 lujos que son extraordinarios si eres mamá o si estás a punto de serlo.

Ducharse en santa paz

¿Conoces la frase “me baño en 5 minutos”?, pues no sabes lo que significa hasta que eres mamá. Entrar a la regadera con la constante preocupación de que pueda despertar el retoño llorando sin parar, es una cosa que obliga a ducharnos contrarreloj. Incluso cuando los hijos ya no son bebés, salir corriendo de la ducha para asegurarnos que la casa y ellos siguen vivos, es una constante cada día. Yo opino que debería considerarse un deporte extremo 😜

Dormir

¿Recuerdas cuando aún no eras mamá y podías quedarte un fin de semana en cama durmiendo como cenicienta? Yo sí, pero ya es un vago recuerdo. Es como si llevara toda la vida siendo madre; es como si llevara toda la vida tomando café (bueno eso sí) para mantenerme en pie. Dormir nunca fue un placer que a veces se vuelve prohibido y anhelado. No las quiero asustar pero aunque es verdad que una mamá ya nunca volverá a dormir a “pata suelta”, es cierto que el sueño va mejorando conforme van creciendo… luego en la adolescencia -me dicen- volvemos a dejar de dormir.. buaaaaaa!

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Terminar de ver una película sin interrupciones

Entre los “mami llévame al baño”, “quiero una galleta”, “mira mi carrito”, “quiero leche”, mami, mami mami, mami, mamiiiiiiii… la película de hora y media, se transforma en 3, que por supuesto, ni disfrutamos. Si llegamos a ver la peli de corrido, es porque el baby toma siesta o está con su papá jugando 👏👏

Ya ni les cuento de ir al cine… ese es un lujo extremo que no veremos en un tiempo.

Plato de comida caliente… o el café

Y a veces ni comemos bien por andar atendiendo al crío, pero al mismo tiempo morimos de hambre así que nos da lo mismo si está frío o no… es comida 😑  Yo por ejemplo, muchas veces tuve que recalentar el café porque entre atender a Mateo y demás, hasta se me olvidaba que me lo había hecho 😞 O qué tal las veces en las que ni ganas de preparar nada y lo que más podemos alcanzar a comer, son algunas “sobritas” que hay en el refri. Por eso es que una buena comida, calientita y rica, a veces es todo un lujo que se disfruta un montón.

La casa en silencio

Amo el silencio, me transmite tanta paz, me calma y me conecta conmigo…. pero ya no es igual no cuando tienes hijos. La casa en calma cuando eres mamá, ya no existe más. Esa pequeñez se vuelve un lujo cuando de pronto, te das cuenta que todo el día hay un niño o niños corriendo en casa, jugando, llorando, gritando. Pero cuando por fin hay silencio y quietud en casa, nuestros corazones comienzan a palpitar, sentimos un calor recorrer nuestro cuerpo que nos hace correr en búsqueda del origen de tanta misteriosa quietud… desastre en casa o algun niño herido 😨

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Pues así es, queridas, al convertirnos en mamás, las cosas ordinarias pueden volverse un lujo que apreciamos más que antes. Cuentenme ¿qué cosas son un lujo para ustedes ahora que son mamis?

Será un placer leer cada uno de sus comentarios y reirnos un rato.

 

 

 

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